sábado, 26 de julio de 2014

"El nuevo amanecer del planeta de los simios" por Matt Reeves

La fuerte atención que me causó un nuevo reinicio de una franquicia tan mítica (y a la vez explotada) como es "El planeta de lo simios", vino acompañada de una amarga sensación de decadencia debido a un ferviente pensamiento: a Hollywood se le acaban las ideas, y por ello deben recurrir a "resucitar" famosas obras para sacarle todo el tirón comercial que aun le quede por exprimir, ya sea por el método del remake ("Desafió total", "La vida secreta de Walter Mitty", "Oldboy" o "Predator"); por la manía de querer mostrar el origen del "por qué" de una película anterior, es decir, la precuela ( "Prometheus", "El Hobbit", o la trilogía del siglo XXI de "La guerra de las galaxias"); o simplemente continuar la trama que anteriormente se presentó, osea, la secuela (como es el casi que aquí concierne). "El origen del planeta de los simios" pertenece al segundo grupo, y para sorpresa de muchos acabó resultado ser una obra más que decente con unos impresionantes efectos digitales (espectacular Andy Serkis en la captura de movimiento). Y ahora llega "El amanecer del planeta de los simios", una secuela que era más que obvio que algún día llegaría, pues los productores de 20th Century Fox tenían planeado reiniciar la famosa franquicia (la tercera parte llegará en 2016). Y bien, seré sincero, mis expectativas a cerca de la obra que nos acontece no eran del todo positivas, ¿la razón? Pues seguramente haya sido como a lo largo de estos años se ha visto fracasar a auténticas promesas que solo se quedaron a mitad de camino (¿alguien recuerda lo que ocurrió con "Elysium"?), y la película de Matt Reeves parecía una de ellas... Y que equivocado estaba.

Desde el comienzo de la película somos testigos de como unas imágenes realmente poderosas (ese primer plano del rostro de Cesar bajo la lluvia) llenan la pantalla, y poco a poco los espectadores empiezan a tener expectativas grandiosas acerca de lo que vendrá después, y conforme avanza la proyección nuestras suplicas son escuchadas. "El amanecer del planeta de los simios" es algo parecido a lo que James Cameron hizo con la secuela de "Alien": todo es mucho más grande, es decir, los efectos especiales son más abundantes y espectaculares, el presupuesto es considerablemente mayor respecto a la primera entrega, posee una duración más prolongada que la original, y la acción es más imparable. Lo más destacable de la obra es como esos impresionantes efectos especiales están al servicio de la trama y no al revés (este punto es algo que se ha comentado mucho) algo que no ocurre en otras películas como en la trilogía "Transformers" (espectaculares si, pero totalmente huecas). El guión que se tiene aquí entre manos es realmente bueno e inteligente, a pesar de algunas deficiencias pasables y que quitan algo de impacto al resultado final (la verdad es que sobra un poco de dialogo entre los simios, a mi gusto queda bastante irreal) pero al fin y a cabo muy bien llevado. Como observación curiosa, me pareció muy llamativo ver a Cesar al más puro estilo Corleone hablando de la familia, su protección, y los valores que su manutención conlleva.
Andy Serkis en pleno rodaje
En el aspecto técnico poco más que añadir, salvo que es realmente admirable como los efectos especiales han avanzado hasta este punto, y como la captura de movimiento empieza a ganar el reconocimiento que realmente merece gracias, sin duda alguna, al señor Andy Serkis (actor que prestó voz y movimientos a Gollum en la trilogía de "El Señor de los Anillos"). Raro era no destacar la épica banda sonora de todo un sabio y experto compositor: Michael Giacchino, autor de BSO como las de la serie "Perdidos" o "Up"
En lo relacionado a las interpretaciones no cabe duda que lo primero que debe ser destacado es la labor del ya mencionado Andy Serkis. Parece mentira como todavía la gente sigue sin considerar su trabajo como una rama importante de la interpretación, una rama extremadamente compleja y que no todos pueden decir de ejercerla mejor que el señor Serkis. Se le debería plantear seriamente para ser nominado a algún de premio de especial relevancia, pues su trabajo merece reconocimiento. Tampoco podemos dejar atrás en esta rama interpretativa a Toby Kebbel (el autentico rocknrolla en "RocknRolla") y a Karin Konoval encarnado a los simios Koba y Maurice respectivamente. Gary Oldman no es que tenga mucho texto para lucirse, pero hay cierta escena en la que consigue transmitir una emoción impresionante, y es que hay que ver, con lo poco que posee Oldman en esta película, como consigue adueñarse de las escenas en las que comparte protagonismo con un Jason Clarke algo insípido aunque convincente.
En conclusión: una de las películas más disfrutables del verano, pues el precio de la entrada vale la gran cantidad de entretenimiento del que van a ser testigos

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