sábado, 8 de noviembre de 2014

"Interstellar", el poema visual de Nolan a la raza humana.

Que larga ha sido la espera... A penas, mediados de septiembre de 2013, salía el teaser trailer de una nueva película de Christopher Nolan de la que poco se sabía, salvo su nombre: "Interstellar". En aquel primer contacto con la nueva película del "ingeniero del nuevo cine" nos dejó intrigados y emocionados: imágenes de los mayores logros del hombre, con la voz en off de Matthew McConaughey narrando nuestra capacidad de superar los limites lo conocido, y, todo ello, acompasado con las estridentes notas musicales de un poderoso Hans Zimmer... La cosa pintaba bien. Poco a poco, fuimos conociendo los detalles de su argumento, aunque muy superficiales: unos astronautas tienen la misión de encontrar un planeta habitable fuera de este universo, mediante un agujero de gusano. Fin. No hay más. Se acabó dar más información; si quieren saber el resto tendrán que acudir a una sala de cine (preferiblemente IMAX) y dejarse embarcar por un viaje único, emocionante, y totalmente innovador. Nolan dijo que esta sería su mejor película, pero se equivocó pues, está película es algo más: es un avance, un paso más allá, la autentica muestra que nos dice que el cine está evolucionando. No pueden ni imaginarse lo emocionado que me encontraba el 6 de noviembre cuando, tras acomodarme en el  asiento del cine, empiezan los primeros acordes de la impresionante BSO de Zimmer... lo que ocurrió después no se podría explicar con palabras.

Podría sentirse la presencia de Kubrick y Tarkovski en aquella sala, y no lo digo por las múltiples referencias que vemos en su obra, sino por la trascendencia que consigue alcanzar en ciertos momentos donde uno llega a preguntarse sobre la veracidad de lo que estamos viendo. Cierto, Hawking y el propio ayudante (y cerebro) del guion, Kip Thorne, un reputado físico teórico, han demostrado que hasta la fecha, no pueden existir los agujeros de gusano o los viajes temporales, ya que todavía no conocemos datos que nos empujen a creer en atajos atreves del espacio-tiempo. Pero esto no implica la imposibilitad de poder conjeturar sobre su existencia, así como la atreverse a decir qué hay más allá del horizonte de sucesos de un agujero negro. Pues si, física y más física, en esto se basa Nolan a la hora de desarrollar su proyecto: en teorias científicas reales. Básicamente y, de forma reducida, la teoría de Throne, en la que se basa la película, sobre los agujeros de gusano es: "un agujero de gusano podría convertirse en una máquina del tiempo, ya que, siguiendo, la teoría de la relatividad de Einstein, el agujero podría actuar como un puente a través del espacio-tiempo, conectando dos puntos distantes con un atajo". Y ya está, el resto del argumento son solo posibilidades, ideas que, a hoy día son imposibles... Pero, puede que para nuestro futuros sucesores quizá no lo sea. Aquí es donde radica el principal punto de interés de la película: en idear una imagen del futuro que se acerque a la realidad. Todas las imágenes y escenas que transcurren en la tierra parecen un tener una curiosa estética western, fruto del desastre en el que está sumido el mundo.
Christopher Nolan durante la filmación de "Interstellar".
Pero vayamos a lo trascendental: la película es para disfrutar, y para reflexionar sobre todos los aspectos fundamentales de nuestra propia especie (nuestras limitaciones, nuestros impulsos, nuestras ganas de ir a más, y de superar las barreras que nos colocamos nosotros mismos). La última media hora es donde el espectador puede... No llegar a coger el mensaje que nos da, o quizá en la totalidad del film. Nolan es un filantropo: siente un cariño especial por la especia humana, por todos y cada uno de los seres que habitan este tesoro llamado "Tierra", pero al que nosotros conocemos como "hogar". Positivo ante todo: siempre van a estar esas personas que nos lleven adelante, cuya ambición esté por encima del interés personal y esté igualada al bien común. La película, en resumen, es un oda al ser humano, un poema de amor hacía nuestra superación personal en tiempos donde una crisis descomunal parece acabar con todo nuestro entusiasmo; tal y como dijo Einstein: "una crisis es lo mejor que le puede pasar al hombre pues, en situaciones extremas, es donde realmente vemos las ganas del hombre por innovar, emprender, y llevar sus aspiraciones a lo mas alto". Seguimos siendo pioneros...
El apartado técnico podría dividirlo por apartados... Más que nada para que puedan observar de forma mas detallada el por qué del sobresaliente de cada uno:
Fotograma de la película. Brillante trabajo de van Hoytema.
- Los efectos especiales, visuales y de sonido son de lo mejor que podemos ver en el cine actual. A los que se les cayó la mandíbula viendo "Gravity" vuélvanla a poner en su sitio, pues el realismo del que somos testigos es, incluso, más insoportable y tenso que en la obra de Cuarón (obviamente sin desprestigiar esta última). Existe cierta escena (para un servidor la mejor parte de la película) donde McConaughey tiene que hacer el acoplamiento de su nave con otra... Bueno, juzguen ustedes mismos. Es de aplauso.
- La banda sonora de Zimmer se eleva por encima de lo habitual: épica, sobrecogedora, envolvente, omnipresente en todo momento. Aquí es donde podemos ver la referencia más clara a "2001: una odisea del espacio": esos acordes acompañados de un órgano recuerdan a la parte final de "Así habló Zaratrusta" de Strauss. Brillante.
- La fotografía es todo un ejemplo de belleza visual. El director de fotografía suizo Hoyte van Hoytema consigue embellecer cada fotograma, en parte gracias a la increíbles localizaciones donde se rodó "Interstellar"
Las interpretaciones es otro punto fuerte de la película, gran pilar central de la emotividad de la que somos testigos. Discúlpenme por la expresión, pero yo sigo flipando con Matthew McConaughey: ese cambio tan radical que da a su carrera, ese giro de 360º que transforma por completo la idea que teníamos de él es, sencillamente, asombrosa. Impresionante y rompedora actuación la que nos vuelve a brindar el actor sureño. Anne Hathaway carga con la otra parte de la película: inspirada, emotiva, a la vez de reflexiva. Justificando una vez más por qué es una digna ganadora del Oscar. Del resto de secundarios, el mas destacable es el rol de Jessica Chastain que, como siempre, consigue sacarle todo el jugo posible a un emotivo personaje que requiere una gran carga dramática, donde tuvo el suficiente tiempo tiempo para lucirse como bien nos tiene acostumbrados. La presencia de veteranos como John Lithgow, Michael Caine, o Ellen Burstyn es, sin duda, un placer al que le estaré eternamente agradecido a Nolan. Quedan más interpretaciones por analizar... Pero son pequeñas sorpresas que, este maestro, tiene preparadas para ustedes.
El trío protagonista (de izquierda a derecha): Jessica Chastain,
Anne Hathaway, y, el maestro de orquesta, Matthew McConaughey.
Conclusión: una avance cinematográfico sin precedentes, que nos invita a reflexionar sobre la grandeza del ser humano y su relación con un infinito mar oscuro, al que llamamos "espacio". Señor Christopher Nolan, me quito el sombrero, hasta el momento ha cumplido en todas sus películas, y a abrieto un nuevo apartado en la historia del cine. El futuro del "nuevo cine" puede estar tranquilo teniendo a gente como el señor Nolan.



lunes, 3 de noviembre de 2014

Christopher Nolan, el ingeniero del nuevo cine

El estreno de la nueva y esperada película de Christopher Nolan "Interstellar", una obra de ciencia-ficción que aborda una realidad catastrófica en la que ya no existe ninguna limitación entre el hombre y los viajes interestelares, está a la vuelta de la esquina. Con un reparto de lujo encabezado por Matthew McConaughey y respaldado por, nada menos, que Anne HathawayJessica Chastain, Wes Bentley o Casey Affleck, y con veteranos de la talla de John Lithgow, Ellen Burstyn o Michael Caine. Además hace poco se reveló la aparición de Matt Damon en el proyecto, el cual posee un papel secreto. Nolan ha sabido jugar bien las cartas no revelando demasiada información acerca de la película, y creando expectación con trailers sugerentes, situando su nueva obra a la cabeza de la más esperada del año. Pero este "efecto Nolan" no es nada nuevo, por ello conviene hacer un recorrido por su impecable filmografía.
Durante sus estudios universitarios en la University College en Londres, Nolan dirigió varios cortometrajes, muy premiados en su universidad. El más destacado es "Doodlebug" de 1997 y protagonizada por su compañero de universidad Jeremy Theobald. Un proyecto surrealista que juega con el perspectivismo de una forma ingeniosa y obsesiva.
Nolan con Guy Pearce en "Memento"
Su siguiente proyecto ya sería la semilla que germinaría hasta dar lugar lo que hoy conocemos, hablo de "Following", de nuevo protagonizada por Jeremy Theobald, y por el propio hermano de Nolan, Jonathan Nola en 1998. Aborda los problemas que conlleva a un escritor (Theobald) la practica del voyeurismo (seguir a personas)  para poder escribir sus librosUna obra en la que ya vamos viendo los rasgos tan característicos que hoy vemos en sus películas: un complejo montaje (en este caso atemporal); una trama enrevesada, oscura, turbadora y retorcida; el complejo análisis psicológico de sus personajes; y el total dominio de una atmósfera incomoda y opresiva.
Pero es en el año 2000 cuando Nolan se sitúa definitivamente en el panorama cinematográfico y lo hizo con un fuerza rompedora. "Memento" es sin lugar a dudas uno de los rompecabezas más memorables del siglo, y una compleja película cuyo atractivo subyace en su curiosa estructura narrativa rompiendo con la linealidad temporal (evito revelar cómo es el montaje por posibles spoilers). Guy Pearce es el protagonista (que aun permanecía en la memoria de cientos de personas por la magnifica "L.A. Confidential") que encarna a Leonard, un hombre que busca al asesino de su mujer, el que a su vez, le produjo un golpe con el que sufre la perdida de la memoria reciente. Este más que prometedor segundo largometraje sería una de las obras mejor valoradas de Nolan de toda su carrera.
Hicieron falta dos años para que volviera a ponerse tras las cámaras y lo hizo con "Insomnia", remake de un film noruego de 1997 del mismo nombre. Con Steven Soderbergh y George Clooney ejerciendo de productores ejecutivos, esta película contó con un gran reparto encabezado por un escalofriante y creíble Al Pacino, seguido por Robin Williams Hilary Swank. Se trata de un thriller policíaco más convencional, pero no menos efectivo cuya trama se centra en la investigación del un terrible asesinato cuyo asignado del caso es Will Dormer (Al Pacino). Una trama absorbente y oscura que, sin embargo, fue criticada por mostrar "exagerados" los trastornos del insomnio que sufre Dormer. Estos detractores pasaron desapercibidos porque la película fue muy bien recibida por la crítica de prensa y público, además de ser uno de los films más destacados de Nolan en cuanto a crítica especializada, ya que lamentablemente esta obra parece estar destinada a ser una película menor en su currículum (para un servidor es un thriller por encima de la media). Este éxito le permitió negociar con la Warner Bros el que sería su siguiente y ambicioso proyecto: un re-boot del héroe de cómic de DC, Batman. 
Nolan y Al Pacino en el rodaje de "Insomnia"
En 2003 Nolan, fue contratado para dirigir la nueva adaptación de Batman tras el estrepitoso fracaso de las dos anteriores películas dirigidas por Joel Schumacher. Finalmente en 2005 se estrena "Batman Begins" con Christian Bale como nuevo hombre murciélago, y el éxito no pudo ser mayor: la crítica alabó desde ese enfoque oscuro, humanista y realista que le habían otorgado al superheroe hasta la atmósfera que le rodeaba, fruto de una dirección inconmensurable. "Batman Begins" obtuvo magníficos datos en taquilla, y una más que notable acogida por parte de los fans del personaje creado por Bob Kane. Destacados son también los papeles secundarios en el que se encuentran Morgan Freeman, Gary Oldman, Liam Neeson, o Michael Caine, actor que a repetido en todos los proyectos del realizador inglés desde el 2005. Era inevitable no pensar que después de esta rotunda acogida no hubiese secuelas, pero este punto se verá más adelante.
Un año después, en 2006, estrena "El truco final", película que aborda la rivalidad entre dos magos que les llevará a limites que ni ellos mismos conocían. Fue protagonizada por Hugh JackmanChristian BaleMichael Caine, y Scarlett Johansson, además de contar con un irreconocible David Bowie en un papel que les dejará sin habla. Obtuvo la ovación de los medios especializados y un notable éxito de taquilla, aunque para muchos es considerada la "película más floja de Nolan" (ojo," la más floja": tiene según la pagina especializada Rotten Tomatoes un 76% de aprobación de la crítica especializada y un 8'5/10 en IMDb). Las comparaciones que puede tener con "El ilusionista", dirigida por Neil Burger y estrenada ese mismo año, son incuestionables pues ambas tienen como protagonistas a magos que juegan con el espectador con giros inesperados y trucos de ilusión. Pero no nos equivoquemos, tanto el desarrollo de "El truco final" (la historia está narrada en tres lineas temporales), como la idea del proyecto son mucho más complejas y retorcidas que en la película de Burger (a pesar de ser también una buena película).


Nolan en una escena de "El caballero oscuro"
con Heath Legder y Christian Bale
Pero señores, en 2008 es cuando se daría la paralización total de los medios cinematográficos y la total perplejidad y ovación de crítica y publico ante algo nuevo, ¿la causa? El estreno de "El caballero oscuro", la secuela de "Batman Begins". Nadie tenia presente las cotas que sería capaz de alzar esta secuela pero, sin duda, no solo las alcanzó sino que las superó: un guión con diálogos sin desperdicio; una trama en la que los juicios morales, el poder de la decisión y la venganza son temas que se tratan de una forma casi psicológica; unas escenas de acción brillantemente filmadas (gracias cámara IMAX); y unos trabajos apoteósicos por parte de los actores (lo de Heath 
Ledger merece un solo articulo entero para hablar de esa sobrecogedora, anárquica, turbadora, y endiabladamente consumada y atormentada actuación). Todo un logro narrativo y visual que supuso uno de los mayores éxitos de la historia (cuarta películas mas taquillera de la historia en Estados Unidos) y que supondría un broche de oro para la carrera de Christopher Nolan, que veía como su fama de director ascendía.
Dos años después, Nolan volvía a revolucionar el panorama cinematográfico con "Origen", cuyo tema central es mundo onírico es decir, los sueños. En el casting contó con actores como un gran Leonardo DiCaprioJoseph Gordon-LevittEllen PageKen WatanabeMarion CotillardTom HardyCillian Murphy y, de forma más breveMichael Caine. Una película totalmente revolucionaria, tanto por los efectos especiales como la forma de abordar los sueños y sus complejas estructuras (sin acercarse a esas idas de olla de Lynch o Buñuel). Tuvo una excelente aceptación en todos los ámbitos siendo la película mas aclamada del año (por encima incluso de "El discurso del rey) y una de las obras más completas del Nolan.
Tom Hardy y Christian Bale recibiendo ordenes de Nolan
En 2012, Nolan pone fin a la nueva trilogía de Batman con "El caballero oscuro: la leyenda renace" la cual fue ampliamente aceptada por aquellos que disfrutamos con las dos anteriores y, en general por todos, aunque no le faltaron detractores que la calificaron de una conclusión "insuficiente" y "tediosa". No se dejen engañar, este épica cierre es puro espectáculo que, sin llegar al nivel de "El caballero oscuro", alcanza grandes cotas de auténtico cine bien elaborado y destinada a perdurar como un magnífico final a una trilogía que ha hecho historia (aunque esto les duela a muchos) además de ofrecernos una gran interpretación de Tom Hardy como Bane, el villano que presenta esta entrega. Una gran película que, sin duda, debería tener una calificación mayor que el simple adjetivo de "disfrutable". 
Desde 1997 Christopher Nolan ha conseguido una serie de sucesivos éxitos sí pausa que lo han afianzado como un revolucionario del nuevo cine: ese cine de gran presupuesto, enormes ambiciones, y con un guión a la altura del espectáculo. Y es que ese espectáculo necesita de alguien que lo guíe, que lo conduzca, que lo lleve a lo más alto, pues bien señores, Nolan es hasta la fecha EL hombre indicado. Cierto es que para que eso sea posible el gran hombre debe rodearse del equipo adecuado, y asegurado queda, que así ha sido: su inseparable director de fotografía Wally Pfister (el cual gano el Oscar por su trabajo en "Origen"); las bandas sonoras que han otorgado un ambiente épico en sus películas compuestas por nada menos que David Julyan, Hans Zimmer o James Newton Howard; no podemos olvidar la labor que ejerce su hermano, Jonathan Nolan ya sea en la producción, en la redacción de los guiones, o ideas de partida (como es el caso de "Memento"); pero sin la financiación necesaria no tendríamos película, y en este apartado se encarga Syncope Films, productora fundada por el propio Christopher Nolan, 
Como señalamos al principio, ya queda poco para el estreno de "Interstellar" y las expectativas son altas, pero confiamos en que Nolan sabrá darnos lo que viene ofreciendo desde sus inicios: cine, cine de calidad.

lunes, 25 de agosto de 2014

"Guardianes de la galaxia", la brillante space opera de Marvel

El genero del comic nunca ha sido un tópico ampliamente aceptado por la crítica y público como una variante cinematográfica tal como la ciencia-ficción, la comedia o el drama; sus obras son simples artificios bonitos que no llegan a ninguna parte. Lamentablemente los Estudios Marvel no empezaron con muy buen pie con batacazos tan vistosos como los siguientes: "Man-Thing", "Daredevil", "Elektra", o "Los 4 fantásticos". El actual presidente y responsable de todas las películas Marvel, Kevin Feige, debía dar un lavado de imagen a la productora y demostrar que el estudio de peliculas como "Spider-Man", "X-Men", "Men in Black" o "Blade" era capaz de trascender a algo más que un simple genero de pasatiempos. Y así nació el Universo Cinematográfico de Marvel donde, según Wikipedia, "todas las películas comparten un universo ficticio que es descrito en cada película desde el punto de vista de los superhéroes que las protagonizan, todos ellos basados en publicaciones de Marvel Comics. En el universo compartido resultante se cruzan varios argumentos y personajes". Algunos ejemplos pueden ser "Iron Man", "El increible Hulk". "Iron Man 2", "Thor", "Capitán América" y "Los vengadores" (todas las películas mencionadas pertenecen a un plan de desarrollo conocido como Fase 1, donde en la parte final, es decir, "Los vengadores" se acaban juntado todos los personajes de las anteriores entregas) que dio paso a la siguiente fase (Fase 2), que es donde actualmente nos encontramos y que está apunto de finalizar con "Los vengadores: La era de Ultron".  Tras "Guardianes de la galaxia" encontramos "Iron Man 3", "Thor: El mundo oscuro", y "Capitán América: El soldado de invierno"; sin lugar a dudas la película que estamos tratando supera con creces a sus anteriores entregas  (muy al nivel de la secuela de Capitán América).
Parece increíble que mi posición tras ver los trailers de "Guardianes de galaxia" fuera de rechazo ante un producto tan peculiar, tratándose de una compañía a la que tanto respeto y admiro a partes iguales; al final queda claro que los prejuicios no benefician a nadie, y si yo hubiese seguido en mis trece me habría perdido la "Star Wars del siglo XXI", una aventura espacial, épica y emocionante cuyo fuelle parece no acabarse. También debo admitir que soy un gran admirador de toda película referente al espacio (queda implícito que me refiero a las que están bien realizadas, no como "joyas" como "Stranded" del malogrado Christian Slater), y por lo tanto, al final, tenía esperanza en que Marvel cumpliera. Lo hizo.
-De izquierda a derecha- Zoe Saldana como Gamora, Bradley Cooper
como Rocket, Chris Pratt como Star-Lord, Vin Disel como Groot y Dave
Bautista como Drax
Para darles una definición concreta de cómo es "Guardianes de la galaxia" les diría que es como si Han Solo protagonizara "Star Wars" dirigida por un gamberro Garth Jennings. La épica que se siente desde que aparece la primera nave consigue hacerse compatible con el desternillante humor, y es que esta es otra característica peculiar de Marvel: su increíble sentido del humor, algo que también sorprende pues entre sus creaciones también encontramos obras como la mencionada "Blade", "El castigador" o "Solomon Kane". Sin embargo, al proyecto no le ha faltado riesgo pues, como era de esperar, muy pocos (yo me incluyo) conocen a los personajes que se desarrollan en esta entrega y, por lo tanto, partíamos de un principio cero: ¿qué tienen que ver "Guardianes de la galaxia" en el universo Marvel? No se preocupen, lo personajes creados por Arnold Drake y Gene Colan también tiene su cometido y, antes o después, de darán cuenta de la estrecha relación entre estos personajes y, los ya suficientemente conocidos, vengadores. James Gunn ha sabido jugar las cartas como ningún otro realizador que haya pasado antes por las manos de Marvel Studios pues, a pesar de la poca fama y repercusión de sus protagonistas, Gunn a conseguido traernos al cine para disfrutar de su inteligente y divertida obra, donde es más que destacable esa estética kitsch y pop de los 80 Pero dejando atrás relaciones y conexiones entre los personajes Marvel, aquellos que no estén familiarizados con su universo les diré que si van a ver esta película se encontraran con una brillante odisea espacial, donde el humor resultan tan simpático como oportuno, donde las acciones de cada uno de los miembros del elenco son del todo impredecibles, y donde se encontraran con autentica ciencia-ficción a la antigua: extraterrestres, naves espaciales, universos y planetas más allá de Orión, y tiroteos con pistolas láser. Pero lo que también van a encontrar es una BSO llena de éxitos de los 70 y 80, para amantes de temazos como Cherrybomb o Ain't  no Mountain  Enough; para un servidor la mejor es Moonage Daydream de mi adorado David Bowie.
En el ámbito técnico deja sin palabras. Todos sabemos que, más o menos, la películas que tratan tramas que se desarrollan en el espacio deben tener un apartado técnico competente, ya sea pasando por "Moon" de Duncan Jones y acabando en "Gravity" de Alfonso Cuarón. "Guardianes de la galaxia" no solo cumple con tal requisito sino que sobrepasa nuestras expectativas hasta alcanzar una perfección técnica donde cada fotograma desprende calidad. Marvel nos tiene muy mal acostumbrados a que, en este apartado, siempre saque un sobresaliente, pero es lo que tiene el esfuerzo de todo un equipo que se vuelca en sus proyectos.
Michael Rooker como Yondu en "Guardianes de la galaxia"
En cuanto a las interpretaciones resultan totalmente sorprendente el resultado que se obtiene de todos sus interpretes. Para empezar, y viendo lo poco que se ha hablado de este actor, vamos a hablar de la carismática, divertida y canalla interpretación de Michael Rooker como Yondu, el extraterrestre azul que fue mentor de Star-Lord; descarada y muy bien llevada, Rooker sabe darle la suficiente "cabezonería" a su personaje como para que, al final, nos acabe cayendo bien. Luego tenemos a ese nuevo descubrimiento que, hasta la fecha actuaba como secundario en películas como "Her", "Wanted"  o "La noche más oscura", hablo de Chris Pratt, un actor que el futuro dará mucho de que hablar y que, aquí, encarna a la perfección a un personaje que, como hemos dicho, es un Han Solo en potencia. Y ahora toca hablar de ese tridente del que, lo que ya hemos visionado la película, no nos olvidaremos: Bradley Cooper, Vin Disel, y Dave "el animal" Bautista. Esperemos que en el futuro Marvel no se olvide de estos personajes con los que hemos disfrutado tanto. Aunque en menor medida, Zoe Saldana cumple con su personaje de forma correcta, regalando algún que otro buen momento. La gran platilla de secundarios tampoco puede dejarse atrás tratándose de gente como John C. Reilly, Glenn Close, y Lee Pace, aunque para un servidor la mejor es la aparición de Benicio del Toro.
Conclusión: una película para los amantes de Marvel, las aventuras espaciales o, simplemente, para aquellos que busquen dos horas y diez minutos de pura evasión y diversión sin descanso. El mejor blockbuster del verano.
[Nota: atentos al momento Kevin Bacon con la mención especial a "Footloose". Para un servidor el "momentazo" de la película]

sábado, 2 de agosto de 2014

¿Qué es "Perdidos"?

El 16 de marzo de 2014, una gran parte del elenco de "Perdidos" se volvió a reunir con motivo del 10º aniversario de su premire en Los Angeles. Pues si, parece mentira que esta mítica serie conocida en todo el mundo cumpla ya 10 años, y han sido 10 años donde el misterio, la simbología, el miedo, la intriga, la polémica, la decepción, la ilusión, la emoción, y la sorpresa han reinado en la entrañas de una de las series que más a dado que hablar en los últimos tiempos. Realizar un análisis de las 6 temporadas donde cada una ha generado reacciones tan polarizadas en el público que, incluso, han llegado a tener una valoración propia independiente a la trama central es una complicadísima tarea, por ello está crítica irá, temporadas tras temporada, centrándose en los puntos más importantes para su total entendimiento hasta acabar en ese polémico final que la mayoría ha visto u oído independientemente de ser o no seguidor de las serie.
[Nota: hablar de "Perdidos" sin contar detalles importantes es casi imposible, por ello si usted no ha visto la serie en cuestión y desea verla le recomiendo que lea esta crítica tras su total visionado, pues es esta crítica se desvelan datos importantes.]. Sea pues, empecemos con la crítica.
- 1º Temporada. Un 22 de septiembre de 2004 se emitía la 1º mitad del impactante capítulo piloto dividido
en dos partes a consecuencia de su amplia duración, el cual posteriormente se editarían ambos episodios como uno solo, debido a la alta relevancia del equipo técnico y de la dirección encargada del piloto cuyo asignado fue J. J. Abrams. Sin duda "Perdidos" no pudo empezar mejor: el piloto, a parte de recibir las alabanzas de publico y crítica especializada, obtuvo un formidable éxito televisivo siendo visto por más de 18 millones de espectadores. Hasta la fecha fue considerado el piloto más caro de la historia, cuyos costes bordearon la impresionante cifra de los 13 millones de dolares, no en vano los resultados técnicos fueron sencillamente increíbles (esos angustiosos primeros 15 minutos). Los millones de fans que nacieron al instante ayudaron a que la serie tuviese un futuro asegurado."Perdidos" fue creciendo poco a poco, tanto en forma como en esencia, de tal modo que acabó dando más de lo que prometía: lo que parecía una serie destinada a seguir las vivencias unos supervivientes tras un accidente aéreo derivó en algo más, ya que estos pobres desgraciados no son los únicos habitantes de la isla... A ello se le suma los extraños acontecimientos que tienen lugar en sus selváticas entrañas con ciertos toques paranormales. En este punto es donde reside uno de los mayores atractivos de la temporada y, en general, de toda la serie: el comienzo de preguntas como qué es la isla y cuál es la explicación de por qué ocurren esos fenómenos sobrenaturales (que cosquilleo siento al hacerme esta pregunta a estas alturas... Pero bueno, ya hablaremos de este tema más a delante).
Gran parte del elenco de "Perdidos" en una imagen promocional
Durante toda la temporada somos testigos del "crecendo" que se experimenta capitulo tras capitulo, hecho que no solo es gracias al lugar donde se desarrolla la acción, pues el progresivo descubrimiento de las personalidades de los supervivientes antes de acabar en la isla (mediante el incesante empleo del flashback) nos irá haciendo ver como sus habitantes poseían pasados, a cada cual más oscuro o, incluso, trágico que el anterior. La presentación de los personajes fue otra baza importante, ya que mediante los mencionados saltos temporales podemos llegar a conocer la psique de cada uno de los protagonistas y llegar a comprender qué situación les llevó a embarcarse en el vuelo de sus vidas. Mucho ojo en esto último, pues conforme se suceden estos saltos temporales, se nos dan un suficiente número de pistas para llegar a entender que entre todos los supervivientes existen relaciones que los unen. Aquí, los creadores de la serie, podrían haber utilizado la famosa teoría de "los seis grados de separación" (esto último lo propongo como una teoría individual)
Decir que fue lo realmente novedoso de "Perdidos" sería difícil pues, como es normal, todo el mundo tiene su punto de vista; sin embargo existe una posición general que todos compartimos y es que, una vez te sumerges en el misterio que nos plantean, tienes el constante deseo de saber más acerca de todo y conocer afondo los detalles que rodean al enigma (que en este caso es la isla).  A algunos esto puede parecerle lo más normal del mundo, tratándose de una aire de suspense y tramas ocultas; pero en este caso, desde el principio, conocemos la posibilidad más probable: que el misterio de la isla no sea resuelto, que sea un mcaguffin que sirva de hilo para otras tramas. Sin embargo los del otro bando (guionistas y compañía) tienen la ferviente convicción de saber que nosotros haremos nada para descubrir el truco que envuelve el producto. ¿Qué quiere decir esto último? Un ejemplo sencillo para entenderlo mejor: a todos nos gustan los regalos y siempre que nos digan "tengo una sorpresa para ti" vamos a remover cielo y tierra para saber qué es, aunque realmente no queramos saberlo, pues sino no sería una sorpresa (a lo mejor ni si quiera existía dicho regalo), pero sabemos que la espera tendrá una recompensa. Este símil propuesto se relacionaría con "Perdidos" de esta forma: nos dan una premisa y prometen que si seguimos visionado la serie nos darán más pistas, es decir, la recompensa. En definitiva, y volviendo a las razones que calificaban a "Perdidos como "novedosa", lo atrayente de la trama era ver como estos avispados guionistas llevaban el conocido (y peligroso) "high concept" por otros senderos distintos a los utilizados por otras series como "Twin Peaks".
Sin duda, la presentación de "Perdidos" no podía ser mejor.
- 2º Temporada. Continúa el misterio, emergen un mayor número de subtramas, las preguntas surgen con
mayor frecuencia (obviamente sin respuesta aun), y los términos como: "los otros", la iniciativa Dharma, el misterioso "sistema de seguridad" o los números malditos, empiezan a ganar fuerza en esta segunda temporada. La gran expectación levantada por la primera temporada se vio recompensada con su impresionante continuación donde los cambios que sufre, en cuanto al desarrollo y forma de narración, a penas son visibles; lo único que se altera es la variedad de historias que se nos sigue contando mediante los flashback que tan bien pudimos conocer en la anterior temporada. Esta vez el reparto coral es mayor respecto a lo anteriormente visto, y ello implica que se nos muestre la causa de por qué esto es así: el número de conexiones entre el reparto debe ser proporcional al número de protagonistas. Vemos la incorporación de personajes como: Ana Lucia, el señor Eko, Desmond Hume (personaje al que no hay que perder ni un solo detalle), y el más importante, Henry Gale.
-De izquierda a derecha- Fox, Rodriguez, Lilly y O'Quinn
Aquí ya somos avisado de las vertientes que tomará la serie en el futuro, aunque con poco calibre pero de forma contundente, un ejemplo: la escena en la que Emilie de Ravin aparece disfrazada de cierto personaje bíblico en una visión de Dominic Monaghan... Sin duda una de las escenas más surrealistas de la serie (de las muchas que hay). Se denota cierto sabor teológico en el contenido de algunas tramas que se desarrollan, como las del señor Eko, pero que no llegan tan lejos como algunos pretenden criticar, ya que el uso que se da aquí de la teología tiene como fin que el simbolismo, la confusión, y el número de interrogantes se incremente.
Poco más que contar, ya que esta segunda temporada sigue los cauces narrativos con la que la anterior temporada acabó (volviendo a recordar los cambios que mencioné anteriormente); sin embargo y, si somos un poco avispados, podemos ver peculiaridades que un futuro podrían ser de ayuda, por ejemplo los nombres de algunos personajes; John Locke, Desmond David Hume o Danielle Rousseau. ¿Se han fijado qué estos nombres pertenecen a su vez a grandes filósofos empiristas e ilustrados? Bueno, dejaré que saquen sus propias conclusiones... Por ahora, ya se irán aclarando algunas cosas.
- 3º Temporada. Es conocida como el punto de inflexión de la serie, la temporada donde se suceden los cambios más radicales y donde empezamos a entender ciertos aspectos que definen la isla y sus habitantes.
El punto más destacable de la serie es que, por fin, vamos conociendo a "los otros" y sus historias, aun sin saber cual es el origen de su llegada a la enigmática isla. También se no va revelando información acerca de Benjamin Linux, un personaje que encarna al descarnado y cruel "líder" de "los otros". Otros puntos igual de importantes son el descubrimiento del resto de estaciones que el proyecto Dharma puso en la isla o las extrañas visiones de Hume. También hay que tener en cuenta la incorporación de nuevos personajes como el de Juliet (interpretado por una gran Elizabeth Mitchell) o la creciente importancia de Richard Alpert, un personaje con el que hay que estar atento desde su primera aparición.
Todo lo que pensábamos que iba a ser "Perdidos" se desvanece con esta tercera temporada, en la que se pone en manifiesto que el lugar donde se desarrolla la acción no es solo una simple isla en medio del océano y que los actos de cada integrante del elenco son tan impredecibles como inesperados. La trama adquiere una complejidad mayor respecto a sus anteriores temporadas puesto que se nos plantean un mayor número de interrogantes de carácter trascendental (¿serán "los otros" algún tipo de seres superiores? ¿cómo conocen de forma tan exacta la vida de todos los que les rodean?) y también se nos va mostrando como las tramas secundarias que tienen lugar fuera de la isla tienen una estrecha relación con todos los supervivientes, por lo tanto la serie adquiere matices propios de las teorías deterministas (no existe nada al azar).
Un apunte importante: el final de la tercera temporada marcará el principio de una nueva etapa para "Perdidos", pues seremos testigos del primer "flashforwards" de la serie.
- 4º Temporada. De nuevo vuelve a sucederse otro cambio radical en la trama: ahora la misión es proteger la isla de un barco cuyas intenciones no parecen muy santas. El elenco va a aumentar con incorporaciones como las de Daniel Faraday, Frank Lapidus o Charlotte Lewis (miembros del barco que se dirige a la isla).
Los flashforwards ya son un elemento común en esta temporada mostrándonos la vida de los supervivientes

-De izquierda a derecha- Fahay, Yunjin Kim, Garcia, De Ravin,
Holloway y Lilly
después de salir de la isla (no se engañen, estos hechos no son, como muchos dicen, un sueño o algo parecido: todo sucede realmente). Este nuevo uso del tiempo puede llegar a confundir al principio pero, tal y como ocurrió con los flashback, solo es cuestión de acostumbrase.
Sin duda, en esta temporada, la complejidad narrativa es unos grados mayor respecto a su antecesora; podemos decir que el principal causante de este suceso es uno de los nuevos personajes: Daniel Faraday, el físico-teórico, amante de la música y gran conocedor de los viajes en el tiempo. Faraday parece conocer muy bien la isla y también sabe como esta es capaz de repercutir en cada persona, un ejemplo: Desmond Hume sale de la isla hacia el barco junto con Said y, al atravesar una tormenta electromagnética, Hume pierde la memoria y su cerebro empieza a experimentar viajes temporales que lo trasladan a 1978 (donde su cerebro se encuentra). ¿Quién es el único en poder ayudar a Hume? F
araday, pues sabe muy bien que entrar y salir de la isla puede tener consecuencias si no se hace correctamente. La incorporación de esta trama fue ampliamente discutida pues, en principio, no había motivo para incluir los viajes temporales en el desarrollo de "Perdidos"... Mas adelante se darán cuenta que se equivocaban.
El nombre de Jacob comienza a ganar gran fuerza en esta temporada, pues todavía no sabemos con exactitud quien es este místico personaje que parece "conocerlo todo".
Espero que estén preparados para el final de temporada pues, les aseguro, que les dejará sin aliento (y con más preguntas que de las que podrán responder).
- 5º Temporada. Sin duda, para un servidor, la mejor temporada. Desde luego la más compleja con diferencia y la más difícil de seguir, ¿por qué? Por dos razones: la incorporación de los viajes en el tiempo y la extraña forma de entrar y salir de la isla.
Los guionistas quisieron aumentar el grado de locura de la serie y lo consiguieron de tal forma que parecía imposible salir de aquel embrollo (con éxito): bombas nucleares, puertas a lugares unidimensionales, venganzas a sangre fría, los mencionados viajes en el tiempo etc... etc. Además, por fin conocemos a Jacob (solo su aspecto, nada de su pasado) personaje que, el pasado, se había encargado de visitar a los supervivientes de la isla (es decir, Jacob había realizado una selección). Todo empieza a adquirir un carácter simbólico (y extrañamente poético) pues poco a poco vamos viendo que la isla lleva siendo habitada desde hace más tiempo del que puedan imaginar, ¿la razón? Todavía no sabemos cual es, pero las pistas que nos van dejando nos preparan para el desenlace final. En cuanto a la forma de narrar los hechos que acontecen, se elevan al máximo de complejidad (que se va a mantener hasta la última temporada) pues en su trama llegan a confluir hasta 3 lineas temporales que pueden llegar a resultar bastante liosa si no se sigue con la adecuada atención que merece.
Una temporada más que notable, brillantemente escrita y realizada. Personalmente, la trama de la bomba nuclear y su futura incorporación a hilo central de la serie es toda una locura que, sin embargo, les sale exactamente como querían. Magnífica.
- 6º Temporada. Por fin llegamos al pico de la montaña, al zenit más alto de la Tierra: el final de "Perdidos" está tan solo a 18 capítulos y, al parecer, los cabos sueltos que aún quedan por zanjar parece imposible que
se puedan resolver.
Michael Emerson en una imagen de "Perdidos"
Los viajes en el tiempo han cesado, los flashforward han parado pero, en su lugar, se han sustituido por otra forma narrativa totalmente nueva: los flash sideaway, cuya función es la de mostrarnos un linea narrativa distinta y contada en paralelo a la trama original. En este caso, en la trama alternativa el avión que se suponía que iba a estrellarse en la isla nunca llega a colisionar en esta, y llega a su destino. Otro punto importante es que por fin sabemos qué es la isla, cuál su función, de qué se encarga Jacob, y qué es el extraño humo negro.Obviamente quedan cabos sueltos (la extraña imposibilidad de las mujeres de poder dar a luz) pero nada comparados con todas las respuestas que nos dan rematado con ese GRAN final.
ATENCIÓN SPOILERS: La isla es, ni más ni menos, que el tapón del infierno. Una construcción, con corazón propio, cuya función es impedir que el mal emerja de las profundidades del subsuelo (recordar que ocurrió cuando Desmond quita ese extraño tapón). ¿De verdad ven necesario saber CUÁNDO se puso ahí la isla? Ya sabemos lo que es, sabemos su función, ¿para qué queremos saber más? Si la trama hubiera estudiado el origen de la isla, la trama hubiera ido por caudales totalmente ajenos a la historia principal.
Jacob, ¿quién es? Pues es el encargado de proteger la isla de la amenaza exterior o, para ser más claros, del resto de hombres (de su avaricia, de su egoísmo), y ese extraño humo negro no es otro que su hermano convertido en el mal por un error del pasado, cuya función es echar la isla abajo.
¿Están todos muertos desde el principio, fue todo un sueño? NO, todo lo que ocurre (el avión, la isla, el barco, "los otros", TODO) es real. La última temporada solo nos enseña un universo alternativo creado por los supervivientes DESPUÉS de haber muerto todos (algunos antes y otros después) para poder volver a reencontrase. Tiene gracia pues, tal y como argumentaron sus creadores, todo lo que ocurre en "Perdidos" son situaciones que perfectamente podrían suceder en una novela del famoso escritor Michael Crichton (lo más cercano y comparable sería su best-seller "Esfera")
Ninguna de las interpretaciones tiene desperdicio (salvo la de un insípido Ian Somerhalder) pero personalmente la mejor con diferencia es la de un enorme Michael Emerson, un actor capaz de cambiar de bando cada dos por tres y, aún así, conseguir que parezca siendo creíble. Sin duda Benjamin Linux es mi personaje favorito de la serie junto con el de Desmond Hume, interpretado por un convincente Henry Ian Cusick. Jeremy Davis, en su incorporación en la cuarta temporada, es más que destacable, pues su personaje le viene como anillo al dedo (obsesivo, atormentado, y totalmente chiflado). Los actores que encarnan a los personajes principales (Fox, Andrews, Garcia, Holloway, Lilly, O'Quinn, Dae Kim y Yunjin Kim) en general cumplen con su propósito de cargar con el gran peso de la trama a lo largo de 121 capítulos sin a penas altibajos. Todos son personajes a los que es fácil cogerles cariño (los personajes de Emilie de Ravin y Dominic Monaghan) y por ello la serie se vuelve más amena y sencilla de ver
En fin, varias (e importantes) dudas quedan resueltas y es comprensible que muchos no estuviesen de acuerdo con el resultado final, pero desde luego es incuestionable que, todas la virtudes del resto de temporadas, no se las va a poder quitar nadie. Mi opinión personal es que el misticismo y misterio que la serie ha mantenido a lo largo de 6 años la convierten en una de las mejores obras televisivas de la historia.
Finalizo el análisis con una acertadísima frase de Mary McNamara de Los Angeles Time:

"La serie está loca, tío, (...), y lo digo en el mejor de sus sentidos"




viernes, 1 de agosto de 2014

"The Purge: Anarchy"; mejor que la primera, pero insuficiente

En 2013, James DeMonaco demostró que era un tipo de ideas originales y distintas con su película "The Purge: La noche de las bestias", cuya premisa era de lo más llamativa: durante una noche al año, los nuevos padres fundadores americanos permiten y autorizan todo tipo de crímenes para que sus ciudadanos "descarguen" toda la ira que llevan acumulada durante el año, y de esta forma asegurar el equilibrio de la nación... Realmente buena. Pero claro, no todo puede ser perfecto y DeMonaco fracasó a la hora de desarrollar su premisa, es decir, no está bien ejecutada y sus personajes están terriblemente mal definidos; aún con esto, la película fue todo un éxito de taquilla, lo que le garantizó una secuela. La diferencia más importante entre la primera parte y esta secuela es el lugar donde se desarrolla: mientras que en "La noche de las bestias" todo tiene lugar en una casa donde una familia lucha por estar a salvo, en "Anarchy" la trama se desarrolla en las propias calles donde se dan las autenticas batallas campales entre los ciudadanos; por lo tanto, podemos tener una visión más amplia sobre la purga anual (cómo son las vivencias de cada persona según su condición social o cuál es su forma de sobrevivir). También se nos garantizaba un mayor grado de acción respecto a su antecesora, más movimiento. Todo apuntaba a que, "Anarchy" superaría con creces a la anterior entrega, y así fue... Pero sigue sin conseguir correctamente lo que debería.
El mensaje nos queda claro, por lo tanto en este apartado queda aprobada, ya que el tema que aborda
Fotograma de "The Purge: Anarchy"
"Anarchy" es realmente espinoso tanto en el ámbito ético y moral, así como una especie de estudio sobre la condición humana en su doble vertiente racional e irracional, pues en resumen la obra tendría como lema "el fin justifica los medios": ese fin sería la estabilidad social y los medios la violencia. Todos nos hemos planteado alguna vez cuál sería la mejor forma de garantizar el bienestar del Estado y sus ciudadanos y, sin duda, esta película nos somete a una reflexión interesante respecto a ese tema: ¿hasta qué punto estaríamos dispuestos a llegar para que las cosas fueran bien?, ¿llegaríamos alguna vez a decir "la violencia es un derecho que nos otorgaron los nuevos padres fundadores"? o, mejor dicho, ¿llegaríamos a ejercer un acto tan repugnante como la violencia de forma indiscriminada, si esta estuviese incluida como decreto en nuestra constitución? Todo esto lo dejaré a su juicio, pero mi punto vista es que cualquier acto que conlleve el uso de la violencia merece ser condenado, pues sin duda alguna el ser humano posee el arma más poderosa y eficaz que hay en el mundo para solucionar los problemas: la palabra. La película también deja claro quienes son los principales afectados de la purga: los pobres, la gente obligada a vivir en la calle (Punto importante de la película, por ello dejo de abordarlo)
Sin embargo, y de nuevo, la película vuelve a fallar en su ejecución: todas las imágenes que se nos muestran carecen del impacto que deberían causar, todo está demasiado calculado y medido. Pero cuidado, que ocurra esto no implica que "falte violencia" pues la hay, y mucha; el fallo se encuentra en la dirección, que desde el primer momento pretende impresionar y crear en el espectador un falsa sensación de impacto. Por lo tanto el principal problema de la película reside en la falta de poderío en sus imágenes (los asesinatos son demasiado artificiales para llegar al nivel de, por ejemplo, "Ciudad de Dios"). Una idea tan comprometida como la que tiene lugar, merece una ejecución que este a la altura de las circunstancias. El guión posee escenas ilógicas cuyo fin, como se pudo leer anteriormente, es el de impactar: la escena de la subasta que, siendo realmente escalofriante, no tiene sentido, ¿para qué necesitan una subasta si luego van a hacer lo que ellos quieran? (Este ejemplo puede ser confuso pero es que no quiero revelar más información de la necesaria)
Gran trabajo del director de fotografía Jacques Jouffret
En el ámbito técnico podemos destacar una fotografía notablemente superior a la anterior entrega, pues Jacques Jouffret consigue dar a la ciudad donde se desarrolla, una aspecto apocalíptico y deprimente. El estilo visual es muy parecido a la de su antecesora.
En la interpretación, podemos destacar la participación de Frank Grillo como un padre vengativo, aunque cierto es que cae en algunos clichés tipo "el héroe que lo puede y que lo salva todo", sin embargo posee un espíritu que recuerda al del héroe de Marvel, Frank Castle (El castigador) por su ansia de venganza. La interpretación de Carmen Ejogo es también digna de mención, por transmitir toda la angustia que sufre durante toda la obra.
Conclusión: "Anarchy" posee momentos tensos, aunque demasiado pobres (nada comparable con la palpable e insoportable de tensión de "28 días despues"). El mensaje es bueno que se haga saber, pero la película en sí no vale el precio de la entrada; mejor esperar a que salga para ámbito doméstico.


sábado, 26 de julio de 2014

"El nuevo amanecer del planeta de los simios" por Matt Reeves

La fuerte atención que me causó un nuevo reinicio de una franquicia tan mítica (y a la vez explotada) como es "El planeta de lo simios", vino acompañada de una amarga sensación de decadencia debido a un ferviente pensamiento: a Hollywood se le acaban las ideas, y por ello deben recurrir a "resucitar" famosas obras para sacarle todo el tirón comercial que aun le quede por exprimir, ya sea por el método del remake ("Desafió total", "La vida secreta de Walter Mitty", "Oldboy" o "Predator"); por la manía de querer mostrar el origen del "por qué" de una película anterior, es decir, la precuela ( "Prometheus", "El Hobbit", o la trilogía del siglo XXI de "La guerra de las galaxias"); o simplemente continuar la trama que anteriormente se presentó, osea, la secuela (como es el casi que aquí concierne). "El origen del planeta de los simios" pertenece al segundo grupo, y para sorpresa de muchos acabó resultado ser una obra más que decente con unos impresionantes efectos digitales (espectacular Andy Serkis en la captura de movimiento). Y ahora llega "El amanecer del planeta de los simios", una secuela que era más que obvio que algún día llegaría, pues los productores de 20th Century Fox tenían planeado reiniciar la famosa franquicia (la tercera parte llegará en 2016). Y bien, seré sincero, mis expectativas a cerca de la obra que nos acontece no eran del todo positivas, ¿la razón? Pues seguramente haya sido como a lo largo de estos años se ha visto fracasar a auténticas promesas que solo se quedaron a mitad de camino (¿alguien recuerda lo que ocurrió con "Elysium"?), y la película de Matt Reeves parecía una de ellas... Y que equivocado estaba.

Desde el comienzo de la película somos testigos de como unas imágenes realmente poderosas (ese primer plano del rostro de Cesar bajo la lluvia) llenan la pantalla, y poco a poco los espectadores empiezan a tener expectativas grandiosas acerca de lo que vendrá después, y conforme avanza la proyección nuestras suplicas son escuchadas. "El amanecer del planeta de los simios" es algo parecido a lo que James Cameron hizo con la secuela de "Alien": todo es mucho más grande, es decir, los efectos especiales son más abundantes y espectaculares, el presupuesto es considerablemente mayor respecto a la primera entrega, posee una duración más prolongada que la original, y la acción es más imparable. Lo más destacable de la obra es como esos impresionantes efectos especiales están al servicio de la trama y no al revés (este punto es algo que se ha comentado mucho) algo que no ocurre en otras películas como en la trilogía "Transformers" (espectaculares si, pero totalmente huecas). El guión que se tiene aquí entre manos es realmente bueno e inteligente, a pesar de algunas deficiencias pasables y que quitan algo de impacto al resultado final (la verdad es que sobra un poco de dialogo entre los simios, a mi gusto queda bastante irreal) pero al fin y a cabo muy bien llevado. Como observación curiosa, me pareció muy llamativo ver a Cesar al más puro estilo Corleone hablando de la familia, su protección, y los valores que su manutención conlleva.
Andy Serkis en pleno rodaje
En el aspecto técnico poco más que añadir, salvo que es realmente admirable como los efectos especiales han avanzado hasta este punto, y como la captura de movimiento empieza a ganar el reconocimiento que realmente merece gracias, sin duda alguna, al señor Andy Serkis (actor que prestó voz y movimientos a Gollum en la trilogía de "El Señor de los Anillos"). Raro era no destacar la épica banda sonora de todo un sabio y experto compositor: Michael Giacchino, autor de BSO como las de la serie "Perdidos" o "Up"
En lo relacionado a las interpretaciones no cabe duda que lo primero que debe ser destacado es la labor del ya mencionado Andy Serkis. Parece mentira como todavía la gente sigue sin considerar su trabajo como una rama importante de la interpretación, una rama extremadamente compleja y que no todos pueden decir de ejercerla mejor que el señor Serkis. Se le debería plantear seriamente para ser nominado a algún de premio de especial relevancia, pues su trabajo merece reconocimiento. Tampoco podemos dejar atrás en esta rama interpretativa a Toby Kebbel (el autentico rocknrolla en "RocknRolla") y a Karin Konoval encarnado a los simios Koba y Maurice respectivamente. Gary Oldman no es que tenga mucho texto para lucirse, pero hay cierta escena en la que consigue transmitir una emoción impresionante, y es que hay que ver, con lo poco que posee Oldman en esta película, como consigue adueñarse de las escenas en las que comparte protagonismo con un Jason Clarke algo insípido aunque convincente.
En conclusión: una de las películas más disfrutables del verano, pues el precio de la entrada vale la gran cantidad de entretenimiento del que van a ser testigos

jueves, 3 de julio de 2014

"Carnivàle", una mutilada obra maestra

El domingo 29 de junio de 2014, HBO estrenó "The Leftovers", una arriesgada y curiosa propuesta llevada a cabo por el señor Damon Lindelof, responsable de la serie "Lost" y encargado del guión de "Prometheus" de Ridley Scott. Muchos quedaron perplejos ante tal espectáculo de confusión, caos, simbolismo y misterio, hasta tal punto que muchos se sorprendieron que semejante producto viniese de la mano de la responsable de series tan reconocidas como "Juego de Tronos", "The Wire" "Boardwalk Empire" o "True Detective" (que conste que no estoy criticando negativamente a "The Leftovers", ya que a mi el piloto me encantó). Y, entonces, yo me pregunto, ¿es qué la gente ya no recuerda "Carnivàle"? ¿nadie recuerda la enorme confusión que causo allá en 2003, y todas las teorías que se propusieron para explicar semejante enigma? No se preocupen, les refrescaré la memoria.
Parece casualidad la forma en la que esta serie llegó a mi, ya que yo me encontraba charlando con un querido amigo mio acerca de lo que nos deparará la cuarta temporada de nuestra adorada antología "American Horror Story", titulada "Freak Show". De esta forma, mi buen amigo me habló de otra serie que trataba el tema de los circos ambulantes y otros misterios que en sus entrañas habitaba, una serie de la que yo había oído muy poco/nada y, sin embargo, se encontraba entre una de las series de culto mas afamadas de la historia: "Carnivàle", así se titulaba la obra en cuestión. Me picó la curiosidad de una forma absoluta, por lo que empecé a buscar información acerca de ella, cosas como a qué se debía su fama. En mi búsqueda encontré adjetivos tan polarizados que la definían como "extraña", "lenta", "confusa", "terrorífica", "aburrida", "enigmática" e incluso decía poseer reminiscencias de "La parada de los monstruos" de Tod Browning; pero la definición que me impulsó a su visionado fue "una fantasía macabra, retorcida, y oscura", con esto ya me tenían ganado. Sea pues y, tras este apartado introductorio, pongámonos con la crítica.

Fotograma de "Carnivàle"
Tras mi experiencia propia, puedo decir que lamento en demasía la cancelación tan prematura de una serie que prometía tanto y su posterior condenación a ser llamada como una "serie maldita", destinada al olvido del mundo televisivo. ¿Cuál es la razón que llevó a la HBO a cancelar tal ambicioso proyecto? Fue el progresivo descenso de las cotas de audiencia, cuyos espectadores la veían demasiado "lenta e intrincada". Haciendo una breve digresión, también podríamos decir (o acusar) que "Twin Peaks" es una serie demasiado "surrealista y compleja para su total entendimiento"... Pero no, esta obra en cambio si triunfó, ¿por qué? Porque, a pesar de su extraño y singular desarrollo, los espectadores tenían claro cual era el objetivo de la serie desde el (brillante) capítulo piloto : descubrir al asesino de Laura Palmer. En "Carnivàle" el creador Daniel Knauf, desde el minuto uno, se abstiene de cogernos de la mano y enseñarnos el camino, todo ello para que nosotros solitos y con nuestra buena cabeza vayamos situando las piezas que se nos dan: dos historias en paralelo cuyos protagonistas son un predicador lleno de buenas intenciones (y no tan buenas) y un joven curandero que es recogido por un macabro y extravagante circo ambulante. En medio de estos protagonistas, se desarrolla una historia mucho más grande: la batalla entre el bien y el mal... Si, han oído bien, y alguno se preguntará "¿pero, cómo se las ingenian para confluir tales acontecimientos?" Ahí reside lo maravilloso de esta serie: como, personaje tras personaje e historia tras historia, al final se nos deja claro quienes son los buenos y quienes son los malos, todo ello contado de tal forma que también confluya con la realidad de la época en la se ambienta (1930, aproximadamente), es decir, que la ficción se fusione con la realidad para que el resultado sea a una escala aún mayor.
Es incompresible la falta de respeto y consideración que se le otorgó a una idea tan original y atrevida. Con este tipo de actos se muestra la falta de interés que los espectadores tienen hacia productos distintos y totalmente revolucionarios, pues no les quepa la menor duda que la altura y grandeza que podría haber alcanzado "Carnivàle" habrían sido exorbitantes. Esta falta de interés es provocada por el lamentable nivel que muchos productos televisivos nos ha ofrecido durante una gran cantidad de años. Por favor, no tomen esto como una afrenta personal, más bien tómenlo como una reclamación, ya que cuando un servidor ve como series del calibre de "Spartacus" (cuyo nivel de violencia y sexo gratuito sobrepasan el límite del mal gusto) o, sin ir mas lejos, cualquier serie actual de Disney Channel (atrás han quedado aquellas míticas series con la que todos crecimos) triunfan y obtiene grandes audiencias cuando la mayoría de sus premisas son absurdas, mal ejecutadas y, sobre todo, simples. Mi opinión es que los espectadores se merecen algo mejor (que lo está habiendo, y mucho) que las basurillas que vemos en el 86% de nuestras cadenas de televisión. En fin, una lastima que tras dos impresionantes temporadas "Carnivàle" fuese cancelada debido a que los bajos indices de audiencia no fuesen compatibles con los grandes gastos de presupuesto (se calculan unos 2 millones de dolares por capítulo).
Michael J. Anderson y Nick Stahl en un fotograma de la serie
Hablando del apartado técnico, creo que queda todo dicho al ver el enorme presupuesto que se invertían en cada episodio. Todo el diseño de producción está cuidado con perfeccionismo y mimo, de tal forma que somos trasladados a los años de las Gran Depresión. Solo su impresionarte realización ya merece el aplauso de crítica y público. Dentro de la serie existe una escena (que a un servidor se le ha quedado grabado en la memoria) en la que vemos a Ben, el joven protagonista de la obra, recorrer el circo ambulante, escena grabada cámara en mano y en la que podemos apreciar su increíble confección.
En lo referente a las interpretaciones, existen dos que sobresalen por encima del resto, me refiero a las de Clancy Brown y Michael J. Anderson. Empezando por el primero, Clancy Brown es alma de esta serie y es que, el ya mítico actor conocido por papeles tan memorables como el de El Kurgan en "Los inmortales", Byron Hadley en "Cadena perpetua" e incluso presta su voz al Sr. Cangrejo en la serie "Bob esponja", nos ofrece momentos que sin duda nos encogerá el corazón en mas de una ocasión, y es que esa pedazo de voz acongoja a cualquiera. Brown ha sido siempre uno de los mejores ejemplos de como un gran actor no triunfa como debería, debido a la elección errónea de algunos de sus proyectos, y es que es una autentica lastima que eso ocurra con el gran potencial que Clancy Brown derrocha interpretando a personajes malvados, crueles y descarnados, pero con un alma única. Todo un prodigio de interpretación.
Michael J. Anderson desprende una naturalidad casi familiar en una interpretación que en ciertos momentos (sobre todo en la segunda temporada) provoca alguna que otra lágrima.
Clancy Brown ejerciendo de predicador. A su derecha Ralph Waite
Aunque el protagonista de la historia es Nick Stahl (Ben) hay ciertos momentos en los que no encaja muy bien en su role, pero en general su actuación esta muy bien contenida, además de estar bastante bien llevada,
Un apartado aparte merece Tim DeKay que nos regala uno de los momentos más preciosos e inolvidables de la televisión (para saber cual es tendrán que ver la serie)
Clea Duvall resulta en ciertos momentos seca, pero el giro que se le da en la segunda temporada resulta tan efectivo que además de otorgarle menos protagonismo, los momentos en lo que aparece dan como beneficio una interpretación más convincente.
Conclusión: una obra maestra llena de matices e interpretaciones que no dejará indiferente a nadie, con esos toques tan crueles y depravados a los que la HBO nos tiene acostumbrado. La idea original de Knauf (creador de la serie) era la de ampliar la serie a cuatro temporadas donde habrían más personajes y lineas temporales. Sin embargo solo tenemos dos temporadas de las cuatro, por lo que la obra está incompleta, o mejor dicho, mutilada.

[ATENCIÓN SPOILER: si alguno quiere saber el increible final de la serie, aquí les dejo un enlace con todos los detalles]

martes, 24 de junio de 2014

"Breaking Bad", la culminación del cine televisivo

Tardía es la critica que voy a hacer que, por cuestiones de tiempo, no pude realizar en su día; además, ¿cuántas críticas podemos encontrarnos en la red sobre esta mítica serie? Cientos, miles de críticas. Pero cuando uno se pone a pensar se dice a sí mismo "yo también quiero expresar mi opinión desde el humilde punto de vista de un aficionado al mundo del cine".
Después de este breve párrafo introductorio, vayamos con la crítica y análisis (obviamente excluyendo todo tipo de detalles importantes que puedan importunar a las personas que aun no han visto esta serie y tengan deseo de verla)
Recuerdo que un 9 de marzo de 2012 vi el episodio piloto debido a una serie de factores como: la simple curiosidad que levantó en mi su extraña premisa; por la magnífica puntuación que, por entonces, poseía en Filmaffinity (un 8.3. Actualmente posee un 8,8); y por la participación de Bryan Cranston, actor que todos recordarán por la inmortal serie de televisión "Malcolm", así como su participación en la admirada película de culto de Nicolas Winding Refn "Drive", junto con Ryan Gosling. Y tras ver este primer episodio mi reacción fue inmediata: la confusión. Se mezclan tantos elementos en una duración tan corta que apenas pude digerirlos por completo, y entonces me di cuenta de la situación: esta no iba a ser una serie normal, una serie al uso. Mi afición (por entonces) a las series televisivas era bastante pobre, y, siendo sincero, por la pereza que me causaba tener que esperar a los próximos capítulos o temporadas, decidí dejar apartada la serie durante un tiempo.
Aaron Paul y Bryan Cranston en una imagen propocional de la serie
Cuan grande fue mi sorpresa cuando en los siguientes meses la serie estaba en boca de todo el mundo: todos la comentaban, la recomendaban, y la ponían por las nubes. "Breaking Bad" había experimentado un boom gigante, y no solo por el considerable aumento de espectadores, sino también por la critica especializada, ¿una prueba? En la página Rotten Tomatoes, encargada de recoger el porcentaje de criticas positivas y negativas que recibe cualquier película o serie, recoge que la primera temporada obtuvo una aprobación del 78% mientras que la segunda temporada obtuvo una aprobación del 100%, si señores han leído bien, una aprobación total y unánime. Pero, ¿a qué fue debido este salto tan cuantitativo? ¿Cuál es la causa que explica que la quinta temporada cuadruplicase el número de espectadores respecto a la primera temporada? La respuesta la encontramos en Vince Gilligan, creador de la serie, y su cuadrilla de guionistas. Gilligan es un tipo inteligente, y sabe que codearse con los guionistas adecuados puede darle la formula del éxito. ¿Quiénes son los guionistas adecuados? Los que conocen a los espectadores, los que saben que quieren ver, y conocen la manera de hacer de un producto algo adictivo (como es el caso). A estos guionistas no le van los giros de guión inverosímiles, o tratar a los espectadores como ignorantes; estas personas les gusta, les apasiona estrujarse los sesos, sacar hasta la última idea que circule por sus cabezas, ¿qué el resultado se esas ideas son locuras,o auténticas situaciones imposibles? No les importa, consiguen adaptar esa situación de tal manera que parezca verosímil y creíble, pongo un ejemplo: si los guionistas poseen una pieza cuadrada y tienen a su disposición un hueco circular, ¿cambian de pieza? No, consiguen perfilar esa pieza cuadrada hasta hacerla encajable en este hueco circular manteniendo la masa original del cuadrado, como si fuese plastilina. Esto, señores, es habilidad e ingenio.
Centrándonos en la sinopsis de serie ya podemos suponer la rareza que supondrá en el futuro: Walter White, un apacible profesor de química, pierde su segundo empleo como lava-coches, y descubre que tiene cáncer de pulmón, entonces por necesidades económicas se introduce en el peligroso mundo del tráfico de drogas, para ser exactos, el tráfico de anfetaminas, con ayuda de su antiguo alumno Jesse Pinkman. ¿Llamativo verdad? Pues un aviso para aquellas personas que no tienen paciencia: la serie no es para nada inmediata, se toma su tiempo para poner las bases de lo que próximamente veremos, por ello muchos suelen decir que "la primera temporada es la peor" (un servidor se excluye de ese grupo). Todos debemos comprender que lo que pretende esta serie no es fácil, ni se puede hacer en dos temporadas: la destrucción de todos lo valores y la desvalorización total de la moral de una persona no es fácil de retratar, para nada. No es solo una serie sobre el tráfico de drogas, es una serie sobre las consecuencias "secundarias" (lo pongo entre comillas porque en el asuntos de las drogas todos los implicados sufren las consecuencias de una forma u otra), sobre el desmoronamiento de una sociedad que parece darle igual lo que sucede dentro de ella, y en la que es retratado a la perfección como los hombres con principios también pueden caer.
Es una serie dura, con imágenes contundentes, que en algún momento les obligará a apartar la vista de la pantalla y, aunque no lo crean, contiene bastante violenta (en ciertas ocasiones incluso demasiado gráfica) pues aquí esta violencia es seca, sin segundas, directa, a Vince Gilligan no le da miedo usarla siempre que sea necesario (pues en ningún momento es gratuita), no la esconde ni la camufla. La ley de Murphy en estado puro: si algo puede pasar, pasará (frase que últimamente les resultará familiar). En "Breaking Bad" no quedan cabos sueltos, antes o después todo acto conlleva su consecuencia.
Vince Gilligan dando indicaciones a Bryan Cranston 
La polémica que también ha causado la serie es su (aparente) ausencia de intención moralizante, pues hacía tiempo que no eramos testigos de un uso tan detallado de las drogas (rememorando a "Trainspotting" de Danny Boyle o "Pulp Fiction" de Quentin Tarantino). No se engañen: que el mensaje no se muestre de forma explicita no quiere decir que "Breaking Bad" no intente denunciar el uso de las drogas.
Vamos a centrarnos en los apartados técnicos. Todo, desde la localización hasta las distintas lentes que se utilizan en las distintas tempordas, esta cuidado con un mimo y con detallismo que hace imperceptible cualquier error que posea (que los poseerá). Otro aspecto, sobre todo favorable para químicos especializados en química orgánica, es la precisión científica de todos los compuestos que podemos ver durante toda la serie, cortesía de Donna Nelson, profesora de química en la Universidad de Oklahoma. ¿Qué usted no tiene ni idea de química orgánica? Bienvenido al club. Aunque siendo sinceros, a todos nos gusta cuando las cosas se hacen en total fidelidad con la realidad.
Las interpretaciones... Bueno, si soy sincero este apartado da para un articulo nuevo pues, todos y cada uno de los actores y actrices no solo cumplen con su cometido, sino que dan perfectamente la talla para competir por estatuillas en la famosa gala de los Premios de la Academia (Oscars). El primero de todos no podía ser otro: Bryan Cranston. Que inspirado debía estar este hombre cuando eligió ser Walter White, es sencillamente arrollador, una interpretación para la historia que en futuro será estudiada y analizada por cualquier aspirante a actor o, incluso, por estudiantes de psicología (¿puede ser estudiada por algún estudiante de química? Los servicios de la DEA lo dirán). Cranston será recordado el resto de su vida por encarnar a un personaje tan tierno, frágil, vulnerable y, finalmente, sin piedad, descarnado, violento, depresivo, calculador, y así un largo etcétera.
¿Qué me dicen de Anna Gunn? Una entrega total a su personaje de Skyler, la esposa de Walter, compañera siempre leal, dura, tan amada como odiada. Destaco su labor interpretativa en la quinta temporada, donde Gunn da todo lo que tiene de si misma para alcanzar el límite de su caracterización.
Que grande es Aaron Paul, que entrañable a la vez de descarado resulta su personaje de Pinkman. Con Paul podemos vivir desde momento muy cómicos hasta momentos terriblemente duros, que nos dan el golpe cuando menos esperamos.
El reparto principal: (arriba, de izquierda a derecha) Bryan Cranston,
Aaron Paul, Anna Gunn y Giancarlo Esposito. (Abajo, de izquierda a
derecha) Bob Odenkirk, Dean Norris, Betsy Brandt, y Jonh Banks.
Esa pareja de cuñados... Esos enormes Dean Norris y Betsy Brandt, tan dedicados a la familia como peligrosos e impulsivos fuera de ella. Un consejo: no les pierdan el ojo en las dos últimas temporadas.
El joven RJ Mitte interpreta al hijo de Walter y Skyler, el cual posee un discapacidad mental (tanto en la ficción como en la realidad). Un autentico ejemplo de superación que, no solo brinda un gran interpretación, sino que nos enseña que si queremos hacer algo que nos gusta no existe una limitación a nuestras ilusiones.
Debería hablar del resto de personajes como Bob Odenkirk (Saul Goodman), Giancarlo Esposito (Gus Fring) o Jonathan Banks (Mike) pero seguramente se me escaparía algo importante, así pues solo diré unas palabras de estos tres personajes: los admirarán, cualquiera puede convertirse en su personaje favorito, y les será inevitable no cogerles cariño.
Conclusión: una serie que no hay que perderse, y que hay ver. No hay nada más que decir (en anteriores posts no lo he dicho, pero verlo en VO gana en demasía)

[Nota: estar muy atentos al capítulo 10 de la tercera temporada. Que nadie les diga que no es importante, es mas, que nadie les diga nada]