lunes, 23 de junio de 2014

"Generation Kill", HBO y la verdadera cara de la guerra americana

Allá por 2008, la prestigiosa (y polémica) productora estadounidense HBO, emitió una miniserie compuesta por 7 episodios de una hora de duración aproximadamente, cuyo encargado fue nada menos que David Simon, el creador de la aclamada serie "The Wire. Bajo escucha". Su estreno en España vino de la mano de Canal+, aunque su repercusión fue muy inferior que en Estados Unidos, algo comprensible tratándose de un tema tan espinoso como el que se te tenia entre manos: la guerra de Irak.
Hoy en día este tema ha sido tratado en multitud de películas y documentales, cuya diferencia radica en la forma en la que esta guerra es tratada, es decir, mientras que alguno justifican este terrible suceso otros la condenan y la tachan de ilógica. Entre estas obras podemos señalar películas como la oscarizada "En tierra hostil"; "Regreso al infierno";  la magnifica y perturbadora "En el valle de Elah"; o "The Messenger", cuyo centro de atención son los soldados encargados de informar a familias de la muerte de sus seres queridos en la guerra. Todas ellas ofrecen distintos puntos de vista de un mismo tema, algunas con mayor eficacia que otras, pero por encima de todas ellas se encuentra "Generation Kill", una miniserie que, desde el punto de vista de un reportero de la revista Rolling Stone, sigue los sucesos en lo que se ven envueltos un batallón de marines durante un periodo de 40 días y, ya les digo, que no se necesita más. 
Ante todo cabe señalar un detalle: no es una serie para todos los paladares, eso se lo garantizo. ¿Por qué? Por los siguientes motivos: es cruda, muy cruda, sin aspavientos, sin sutilezas, directa e incomoda; su atmósfera fría y lejana les puede resultar a muchos una desventaja, debido a su incapacidad para poder conectar con sucesos que acontecen; es tan áspera y seca que ni si quiera cuenta con banda sonora, como lo oyen, en ningún momento de la serie van a oír el sonido de instrumentos o voces conocidas, los únicos acordes que escucharán serán las grotescas canciones que el batallón de marines entonan mientras circulan en sus vehículos especiales. Bueno... quizá cabría señalar que si hay un momento en el que podrán escuchar instrumentos (una guitarra acústica, para ser más concretos) acompañando a una voz muy reconocible en el momento final de la serie, el cual para un servidor es uno de los mejores cierres que ha tenido el placer de ver, no digo más. 
Fotograma de "Generation Kill"

Pero, ¿cuál es la característica, el motivo que me lleva a decir todo lo que digo acerca de "Generetion Kill"? Su atroz realismo, su insoportable fidelidad con los hechos que tuvieron lugar en una guerra injusta, cuya base de la misma era una falsa afirmación. En todo momento somos testigos de la actitud que cada soldado tiene en lo referente al conflicto, vemos a personas de todo tipo: desde personas perfectamente cualificadas para poder actuar correctamente en situaciones que requieran un alto grado de responsabilidad, hasta incompetentes que fingen ser una mezcla entre Rambo y el coronel Braddock cuyos actos y actitudes frente a civiles inocentes sobrepasa lo repugnante y degradante. Sin embargo existe una posición colectiva que los une: la confusión, el desconocimiento de un objetivo concreto, la auténtica razón por la que están luchando. Y aquí es donde más hincapié hace la obra: en las actuaciones de muchos de los componentes del batallón que parecen ir a ciegas y cuya dedicación es "actuar por actuar" o como uno de estos personajes dice "no he llegado hasta aquí para irme con las manos vacías, mi objetivo es matar y eso es lo que voy a hacer". Como es de esperar, todo ello está retratado con una fuerte actitud critica y, como se dice popularmente, "sin pelos en la lengua", y es que ya lo rezaba su eslogan promocional: "Llega la nueva cara de la guerra americana".
Dentro del apartado técnico expreso lo impresionado que me ha resultado, además del considerable nivel que se alcanza en ciertos momentos, y lo bien rodadas que están las escenas donde la guerra toma el protagonismo absoluto y sus posteriores consecuencias. Algo curioso y destacable es el poco énfasis que se le dan a las batallas, es decir, no se recrean en ellas, así como la total ausencia de esos momentos que caracterizan a las películas bélicas donde veríamos bombas llover del cielo, soldados maldiciendo a esos condenados terroristas, clamando a sus madres y a su patria... No, aquí no hay nada de eso, las escenas de guerra están hechas lo más crudas posibles dentro de un realismo que les será inevitable no sentir escalofríos.
Billy Lush en "Generation Kill"
Destacar la excelente labor interpretativa de todos los actores es algo incuestionable por la total credibilidad que otorgan a sus personajes, pero por encima de todos hay particularmente tres que sobresalen por encima del resto, hablo de Alexander Skarsgård cuya interpretación como "el hombre de hielo" puede dejar asombrado por lo extremadamente seca que resulta en todo momento, y por su frío y calculador modo de actuar, todo ello pensado para no aprobar y juzgar sus decisiones. James Ransone y su papel de perturbado sexual deja perplejo por lo incomodo que resulta en todo momento, estoy seguro que les será inevitable no sentir lastima por el, ya que irán descubriendo lo vacío y desolador que resulta su personaje. 
Pero para un servidor el mejor es Billy Lush... Escalofriante es quedarse corto, encaja a la perfección en el papel de soldado psicópata protagonista de varias situaciones truculentas. 
Conclusión: si usted se ve capaz de soportar todo lo dicho, sin duda se encontrará ante un producto reflexivo que le invitará a pensar en esos "daños colaterales" que la guerra de Irak dejó tras de sí.

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