viernes, 13 de junio de 2014

"X-Men: Días del futuro pasado", Singer y Marvel: una combinación que sigue triunfando

Seré sincero: no empecé siendo muy fan de esta franquicia. Como muchos otros cuando eran pequeños veía la serie de dibujos de X-Men que, durante una larga etapa (la buena, porque ahora todo resulta pobre y vulgar) emitió Disney Channel y, si, me gustaba bastante. Cuando se anunció la realización de una película a imagen real pues imagínense ¿cómo reacciona un crío de 9 años ante tal noticia? Pues la de querer ir a verla al cine inmediatamente pero por desgracia no surgió el momento de ir y tuve que esperarme a verla en televisión. Admito que no me enteré de la mayoría de la trama, me parecía demasiado "extraña" y "liosa" en comparación a los dibujos animados, y por ello pensé en dejar las posteriores películas a la deriva. Pero tras pasar unos años y volver a visionar (y reconciliarme, ya de paso) la primera, alucinar con la segunda, extrañarme con la tercera, dejarme un poco descolocado con los dos spin-off de Lobezno (la secuela "Lobezno Inmortal" muy superior a la primera entrega), volverme a maravillarme con la precuela "Primera Generación" (esta entrega fue vista con un mayor conocimiento del mundo del cine, y siendo consciente del pedazo de reparto que la respaldaba), y aficionarme al universo Marvel, creía que por fin había hecho las paces con los mutantes de X-Men. Tras esta breve introducción que creía conveniente hacer, me pongo con la crítica.
El enorme éxito que generó la fantástica "Primera Generacíón" consolidó la idea de la realización de su secuela, donde ya no dirigiría Matthew Vaughn, (cuya labor en en la primera entrega fue gigantesca) sino un viejo conocido: el director de las dos primeras entregas de X-Men, Bryan Singer, que llegaba tras una mala racha que le ha durado desde 2006. Suele decirse que "como en casa no se está en ningún sitio", y en ello debió pensar Singer cuando aceptó el cargo de dirigir "X-Men: Días del futuro pasado" pues hasta la fecha sus dos películas, dentro de la franquicia no solo son consideradas las mejores de la misma, su fama va mucho mas allá: son consideradas de las mejores películas de superheroes de todos los tiempos (con permiso del señor Nolan).
Bryan Singer en el set de rodaje
Pocos suponían lo esperado que sería su estreno, y quizá tenga algo ver el reparto que, atentos al dato, junta a los actores originales de las primeras entregas, con los actores de la nueva, por eso encontramos nombres como:Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Michael Fassbender, Hugh Jackman, James McAvoy, Halle Berry, Ian McKellen, Patrick Stewart, Shawn Ashmore, o Ellen Page. A este impresionante reparto se une gente como Evan Peters, Peter Dinklage o Omar Sy. Singer, en base al proyecto y para poder hacer compatible las dos lineas temporales del pasado y del futuro decide utilizar el único medio que se lo permitía: los viajes en tiempo, algo que puede sonar tópico sino se hubiese empleado de una forma tan sabia como es el caso. La trama avanza sin dar trompicones, de forma clara con tal que el espectador no se pierda absolutamente nada de los acontecimientos que suceden, labor que le debemos a Simon Kinberg, guionista de la anterior entrega que se las ingenia para crear un libreto inteligente y lleno de humor. 
Hablando del apartado técnico entramos en palabras mayores. Todos, a estas alturas, conocemos ya la brillantez técnica de la productora Marvel Entertainment (corramos un tupido velo y evitemos hablar de "Man-Thing" ya que como bien es sabido, todos cometemos errores) que desde hace algún tiempo nos lleva entregando películas más que dignas y merecedoras de algún reconocimiento mayor que el de "película entretenida sin mas"
Quiero hacer un inciso en una escena que, sin desvelar detalles importantes, es una de las mejores escenas que he visto en lo que llevo de año y les aseguro que no les será difícil reconocerla, pero les daré unas pistas: el principal eje de esa escena está relacionado con Mercurio (Quicksilver) y ocurre en una cocina situada en un lugar un tanto especial. Solo ese momento vale el precio de la entrada. 
Se podría estar hablando un rato muy largo de las interpretaciones que nos ofrecen, pero como tampoco me quiero alargar demasiado iré al grano. Jackman da su mejor interpretación dentro de su personaje como Lobezno y da al publico lo que espera: un personaje carismático, descarado, y muy bestia. Si en la anterior entrega fue Michael Fassbender el que se imponía interpretativamente sobre James McAvoy, aquí sucede lo contrarío. En McAvoy encontramos a un Charles Xavier depresivo, agotado de oír todas esas voces que le atormentan y cansado de ser El Profesor que una vez fue y que deberá volver a ser. Pero tampoco podemos despretigiar la labor de Fassbender, ese Magneto que siempre consigue que sintamos esos sentimientos tan contradictorios que va desde el afecto hasta el odio. A Jennifer Lawrence parece que el papel de Mística le venia como anillo al dedo, y su mayor relevancia que posee en la trama no hace más que confirmar la importancia que poco a poco Lawrence se va ganando en el terreno cinematográfico. Los originales Charles Xavier y  Erik Lehnsherr, es decir, Patrick Stewart y Ian McKellen, a pesar de sus breves apariciones (aunque de gran importancia) siempre es un placer ver a estos dos grandes actores en pantalla. No conseguía encajar que Peter Dinklage fuese el villano de la película, pero una vez te acostumbras nos damos cuenta que lo clava, como el gran actor que es. Finalmente merece una especial mención Evan Peters, además de protagonizar la mejor escena de la película, da la sorpresa con una interpretación llena de humor.
En conclusión, dentro del universo cinematográfico de los superheroes no me da miedo afirmar que es una absoluta obra maestra, y que la espera ha valido totalmente la pena


[Nota: no se vayan tras finalizar la película pues, como viene siendo costumbre en las películas Marvel, hay escena post-creditos] 

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